Mapa
En este mapa puedes ver la forma de los países más importantes de la trama, junto con sus rasgos principales y algunas imágenes representativas de distintos lugares, aunque no de todos al completo. Es una guía visual que permite orientarse y percibir los contrastes y características de cada región.
¿Sabías que...? En Ventonia e Iesnary, se usan los auris (₳) como moneda y, se utilizan exactamente igual que los euros.
Ventonia

Ciudad de Ventonia.

Ciudad de Ventonia.

Ciudad de Ventonia.

Ciudad de Ventonia.
Ventonia se caracteriza por ser una nación próspera, reconocida tanto por su economía estable como por su capacidad de innovación. El país ha logrado equilibrar desarrollo tecnológico y cuidado ambiental, implementando políticas de recuperación que han devuelto la pureza a mares y lagos tras décadas de desgaste industrial. A diferencia de su vecino del norte, mantiene un aire sorprendentemente limpio, pese a contar con menos espacios verdes. Su clima es templado, soleado y con estaciones regulares, lo que favorece la estabilidad agrícola y turística.
CIUDADES PRINCIPALES:
Ciudad Céfiro
Capital y centro económico del país. Es la urbe más representativa de la riqueza ventoniana y un referente en arquitectura moderna y tecnología aplicada a la vida diaria. Céfiro alberga instalaciones clave para el futuro del país, entre ellas ASGAM y TAB, pilares de investigación, desarrollo y control. Su skyline combina rascacielos de cristal y una infraestructura que simboliza la prosperidad nacional.
Ciudad Amatista
Marcada por la catástrofe derivada de la creación del ente conocido como No Name. La ciudad conserva amplios boquetes en el terreno, que con el tiempo aprendieron a aprovechar mediante construcciones adaptadas a la irregularidad del suelo. Su red de transporte es una de las más rápidas y extensas del país: trenes, tranvías y metros de última generación atraviesan cada sector. Amatista también es conocida por albergar la base secreta de NOVA, protegida y oculta a quienes se oponen a su causa.
Edosea
Localizada junto al mar y rodeada de agua, Edosea es la ciudad más distinguida en transporte acuático y símbolo de la clase alta ventoniana. Su atractivo arquitectónico atrae a turistas y extranjeros, mientras que su sistema de seguridad la convierte en una de las urbes más vigiladas del país. En su centro se erige el Palacio Real, eje político y emblema de la monarquía.
Ablublens
Ciudad vinculada estrechamente a Edosea. Su urbanismo destaca por puentes elevados que conectan edificios y funcionan como rutas peatonales. Es un centro de innovación en transporte aéreo y urbano: globos aerostáticos de mando táctil, drones esféricos de uso inteligente y un modelo de agricultura en áticos que aprovecha el espacio vertical. Sus calles acuáticas, navegables únicamente con vehículos acuáticos de diseño exportado desde Edosea, refuerzan su singularidad.
Fruddon y Srada
Ambas ciudades son reconocidas por sus playas de gran renombre. Fruddon posee una atmósfera turística más abierta, mientras que Srada, de menor tamaño, conserva un carácter más tradicional y honrado. Las poblaciones de estas regiones presentan un estilo de vida más campechano, reflejando un contraste cultural con respecto a la modernidad de otras.
Sipolis
La zona más verde y menos habitada del país. Sus extensos bosques contienen flora y fauna exóticas, con especies raras y árboles corpulentos. Es un enclave natural protegido que mantiene construcciones antiguas en piedra caliza y toba, acompañadas de cúpulas de cristal que permiten la entrada de luz natural sin dañar el entorno. Su aire puro y tranquilidad convierten a Sipolis en un refugio dentro de Ventonia, marcado por el equilibrio entre historia y naturaleza.
Iesnary

Ciudad de Iesnary.

Ciudad de Iesnary.

Ciudad de Iesnary.

Ciudad de Iesnary.
Iesnary se alza al norte como un país de contrastes marcados por su geografía y climas cambiantes. En su extremo septentrional, los paisajes nevados se extienden como níveos mantos, mientras que el corazón del territorio muestra vastas extensiones verdes, meticulosamente cuidadas y señal de un intento constante por equilibrar naturaleza y civilización. Más al sur, sin embargo, se abre una franja oscura y poluta, por la mezcla de fuentes naturales que liberan sustancias nocivas y emisiones industriales y vehiculares que se acumulan con el tiempo. A pesar de ello, Iesnary no se conforma con su sombra: sus científicos y arquitectos más audaces buscan transformar estas regiones, aspirando a emular la misma armonía tecnológica y ambiental que tiene Ventonia, el país vecino con el que se conecta gracias a ferris de ambas partes.
Aún con sus contrastes, Iesnary rivaliza en innovación con cualquier nación cercana. Sus ciudades destacan por proyectos únicos que reflejan la diversidad de su desarrollo: gigantescas cúpulas de aire purificado, ciudades pioneras en el uso de vehículos voladores, epicentro de mejoras cibernéticas, reconocimiento en las primeras redes de trenes de alta velocidad y un sólido corazón financiero y administrativo.
CIUDADES PRINCIPALES:
Graihford
Como epicentro financiero y administrativo, Graihford se alza con rascacielos que reflejan la riqueza de sus empresas y la ambición de su población. Sin embargo, la ciudad no depende únicamente de la tecnología: sus hospitales, entre los más avanzados del país, y su énfasis en la investigación científica reflejan un compromiso con la salud y el bienestar. Entre sus calles, se encuentra un enorme jardín botánico protegido bajo una cúpula, patrimonio cultural de la humanidad, que recuerda que incluso en la urbe más moderna la naturaleza tiene un lugar sagrado.
Ordwood
Ciudad con partes elevadas sobre lagunas y canales, Ordwood enfrenta la polución con la elegancia de sus cúpulas protectoras que generan un aire controlado y una temperatura artificialmente cálida. Bajo techos translúcidos, la vida fluye entre mercados, talleres y avenidas, aunque fuera de estas burbujas el aire cargado y las nubes grises recuerdan que la ciudad aún lucha contra su entorno.
Gleybert
Entre ruinas arquitectónicas y arenas que carecen de cimientos firmes, Gleybert conserva un encanto melancólico. Sus calles, humildes y polvorientas, son el hogar de las personas más amables y respetuosas del país. A pesar de la pobreza, la ciudad mantiene un aire sereno, donde la historia de épocas pasadas y la comunidad se entrelazan con tierra desnuda.
Zefrough
Amplia y vibrante, Zefrough se distingue por escaleras mecánicas que conectan edificios colosales, mientras vehículos aéreos surcan el cielo y fábricas producen incansables naves voladoras. Su clima fresco invita al trabajo y la innovación, aunque algunas zonas, todavía en construcción, reflejan la desigualdad en recursos y planificación. Cada esquina de la ciudad diseñada para la eficiencia, pero también para impresionar al visitante con audacia tecnológica.
Shobridge
Shobridge ofrece una experiencia urbanística única: edificios que se unen mediante estructuras amplias y cubiertas, transformándose en un vasto lugar siempre continuo que, dentro, está lleno de mercados, restaurantes y tiendas. Las calles de tierra firme son escasas, relegadas a lugares de menor tránsito por el riesgo que supone convivir con trenes de alta velocidad y vehículos aerodinámicos.
Raalvine
Apodada “la ciudad de la fiesta”, Raalvine brilla con luces de neón, pantallas holográficas y clubes nocturnos de renombre. Aquí se concentran las corporaciones de mejoras cibernéticas, cuyas innovaciones viajan incluso a Ventonia. La ciudad fusiona tecnología, entretenimiento y arte en un entorno donde la vida nocturna y la innovación se entrelazan, creando una civilización que celebra la modernidad y la creatividad.
Phemphia
Con una arquitectura que recuerda las antiguas ruinas de Gleybert, Phemphia se distingue por su conservadurismo y orgullo cultural. Sus calles amplias albergan santuarios y esculturas cuidadosamente talladas, y el palacio real se erige en la zona más apartada, rodeado de cúpulas y rosetones que reflejan riqueza y tradición. Aunque a simple vista la ciudad parece modesta en tecnología, comparte con Zefrough vehículos voladores, mostrando que la tradición y la innovación coexisten armónicamente.
